Dinero de bolsillo como instrumento de educación financiera

educación financiera

A veces las personas adultas e inteligentes no entienden ciertas cosas evidentes: el dinero que le damos a nuestros hijos para su uso diario es necesario y pueden utilizarlo como una herramienta de educación en materia económica. Quienes no aprovechan esta oportunidad, dejan al azar una buena enseñanza.

LOS ERRORES BÁSICOS DE LOS PADRES.

El primer error es permitir que los chicos traten el dinero que le damos para su almuerzo o merienda escolares como propio. El niño recibió este dinero con una intención, entonces, no puede disponer de él libremente. Supongamos que enviaron a su hijo al supermercado a comprar leche y pan con el dinero justo, entonces, tiene que traer lo solicitado y no puede gastar el mismo para dulces o lo que fuere que le plazca. ¡Tiene que traer leche y pan! Lo mismo pasa con el del almuerzo. Son medios destinados exclusivamente para su alimentación en la escuela. Si permitimos a los hijos economizar o gastar menos, para que se queden con el vuelto, enseñamos a no cumplir con lo que es obligatorio y muchas veces a mentir, ya que pueden directamente no comer para quedarse con el dinero. Por eso consideramos erróneo este permiso.

La segunda equivocación es cuando la criatura “guarda” dinero, hecho que a muchos padres pone contentos. La palabra “guarda” está a propósito escrita entre comillas; Si el pequeño realmente tiene en claro a donde va a destinar el dinero de su alcancía, vale felicitarlo. Pero, frecuentemente, el niño no sabe para qué lo necesita. Para resolver este dilema los padres tienen que preguntarle qué quiere comprar y ayudarlo a elegir algo valioso y útil. Otra opción es que se lo compren los padres sabiendo lo que precisa. Es una forma de concientizar a los hijos sobre sus pequeñas decisiones económicas e importancia de planificar las compras.

Ya hablamos sobre los dos errores principales que cometen los padres, a continuación, pasaremos a una seria charla sobre lo que es el dinero de bolsillo.

El dinero personal como sueldo.

Naturalmente, un hijo depende de sus padres en el plano económico. Las tareas domesticas que él realiza pueden ser recompensadas o no. ¡Pero no nos olvidemos que el dinero que él puede disponer lo ayudara a formar el conocimiento de economía elemental! Por esto, lo razonable sería proceder de la siguiente manera:

Darles una mensualidad. En la escuela primaria el monto no debe superar el 1% del ingreso del padre. Divida esta suma por 4, son 4 semanas en el mes. Claro, no es mucho, salvo que se trate de una familia adinerada. Sin embargo, el niño empieza a comprender que vive en un concreto medio social. El deseo de comprar un helicóptero con solo decir “yo quiero” no se va a cumplir. Esta comprensión ayudará a formar su carácter y cultivar una mirada madura sobre el mundo.  Desde ya que los padres proveen techo, alimento, ropa y compran juguetes, por ende, es una suma de dinero suficiente. Aumente con cada año 1% más, o sea, en 2do grado que el chico reciba 2%, en 3er grado 3%, y siempre dividirlo en 4 partes. En la edad de la enseñanza media, el dinero se entrega 1 vez cada dos semanas. De esta manera para el año de finalización del colegio, el porcentaje aumentará hasta un 10%. Es un dinero sustancial y el adolescente por sí mismo debe administrar sus gastos. En universidad u otro establecimiento educativo, el dinero se entrega una vez al mes como un sueldo.

DIEZ POR CIENTO ES MUCHO

Algunos lectores pueden objetar: “¡Es mucho!”. Sin tener en cuenta hechos de responsabilidad y educación. Los adolescentes tienen teléfono celular y tienen que pagar su consumo. ¿Cuánto gastar? lo deciden ellos. Posiblemente, 50 pesos sean destinados para telefonía y tengan el resto para disponer libremente.

ROPA – LO BÁSICO

La responsabilidad de vestir a los hijos sigue siendo de los padres, pero con una condición: desde el período de pubertad los hijos se compran el hit de moda que deseen con su dinero. Así dice la educación financiera. ¿Quiere comprarse algo extravagante?, que lo compre, pero ¡con su plata!

¡IMPORTANTE QUE TRABAJEN!

En el proceso de la educación resulta muy útil acostumbrar al adolescente a trabajar. Durante el periodo de la enseñanza media ya puede ganar unos pesos. ¿De qué manera? Existen muchos sitios en internet que pagan por visitarlos; o con traducciones, si es que es bueno en algún idioma. Puede dedicarle 1 a 2 horas por día durante la niñez y 4 a 6 horas en la adolescencia, preferentemente una mayor carga horaria en época de vacaciones. Existen bolsas de empleo que pueden ayudarlo a encontrar un trabajo. Pero en definitiva no importa cuánto gane; lo importante es crear hábitos laborales, dar valor a sus ingresos, planificar sus compras para posteriormente evitar caer en la esclavitud crediticia.

Adblock detector